Erróneamente, tendemos a pensar que el peso en el embarazo es lo más importante, pero no es así. Más allá de que, obviamente, es un parámetro que debemos tener en cuenta, lo más importante es saber que, durante el embarazo, debemos nutrirnos nosotras, para nutrir a nuestro bebé.
Muchas embarazadas viven con miedo a engordar mucho durante los meses de gestación por un tema, meramente, estético; pero el problema no reside en la parte estética, sino en el impacto que una mala alimentación tiene sobre nuestro cuerpo y el de nuestro bebé. De hecho, estudios recientes afirman que, descuidar la alimentación durante el embarazo está asociado con un mayor riesgo de obesidad en la niñez tardía.
Y es que, una dieta desequilibrada durante el embarazo, no solo afecta al peso, sino a la falta de nutrientes necesarios para el correcto desarrollo del bebé. Pero, ¿sabemos qué debemos consumir durante el periodo de gestación?
Ejemplos de cómo combinar alimentos ricos en nutrientes durante el embarazo
Es muy habitual conocer los “alimentos prohibidos en el embarazo”, pero ¿sabemos cuáles sí deberíamos incluir en nuestra dieta? Se habla mucho del ácido fólico y del yodo, de que debemos suplementarnos, pero ¿sabrías decir qué alimentos son ricos en estos nutrientes? El pescado azul, la sal yodada o los vegetales de hoja verde tipo rúcula, col kale, brócoli lo son, pero no sabemos cómo cocinar estos alimentos ni cómo mezclarlos para poder absorber sus nutrientes al 100%.
Otro caso a tener en cuenta es el del hierro. Sabemos que es importante su consumo, pero desconocemos la manera de hacerlo para que sea más efectivo. Por ejemplo, ¿sabías que si mezclamos el consumo de hierro y calcio este último hace que nuestro cuerpo elimine al primero? Es decir, si después de comer lentejas nos tomamos un yogur, el calcio del yogur hará que nuestro cuerpo elimine el hierro de las lentejas. Sin embargo, si mezclamos el consumo de hierro con el de vitamina C, esta hará que el hierro se absorba en mayor cantidad. Así, si a las lentejas le añadimos pimiento o si de postre nos tomamos un kiwi, estaremos contribuyendo a la mejor absorción del hierro en nuestro organismo.
Asimismo, aunque por suerte este ejemplo ya está más extendido, mucha gente desconoce que no es lo mismo consumir una naranja entera que en zumo. Esto da pie a que muchas embarazadas piensen que tomando zumo de naranja por las mañanas ya están tomando la cantidad de fruta indicada, cuando en realidad lo único que están ingiriendo son azúcares libres en lugar de absorber los nutrientes propios de la fruta -en este caso la vitamina C-, que se encuentran en la fibra que desechamos al hacer un zumo.
Alimentación en el embarazo, ¿café para todas?
Estos ejemplos, como muchos otros, son importantes de saber para una mujer embarazada, ya que muchas veces pensamos que lo hacemos bien, y nos falta indagar un poco más para estar 100% seguras de que estamos alimentándonos bien, aportando la cantidad necesaria de nutrientes que nuestro cuerpo y nuestro bebé necesitan.
Pero, ¿todas las embarazadas deben seguir la misma alimentación? ¿Tenemos todas las mismas necesidades nutricionales? Pues como en todo, la respuesta dependerá de las circunstancias personales de cada una. ¿Acaso una mujer vegetariana debe dejar de serlo durante el embarazo? ¿Deberá ser igual la alimentación si padecemos preeclampsia o diabetes gestacional? Lógicamente no.
Por eso, porque existe mucho más que una alimentación “saludable” durante el embarazo, os animamos a que lo conozcáis y podáis valorar.
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